La codependencia ha sido conceptualizada como: “Un problema de relación, caracterizado por frecuentes estados de insatisfacción y sufrimiento personal, donde la persona se encuentra enfocada en atender las necesidades de los otros, sin tomar en cuenta las suyas propias”
(G. Noriega).
La codependencia no solo aparece en la pareja. También puede expresarse en vínculos con hijos, padres, hermanos, amistades o incluso en contextos laborales; donde uno de los miembros se hace cargo de las necesidades del otro, descontando o descalificando sus propias necesidades:
- Hijos que se hacen cargo emocionalmente de sus padres.
- Parejas que se hacen cargo de las necesidades del otro.
- Empleados que tienen dificultades para ponerse límites o poner límites en la relación con sus superiores.
La codependencia como guion de vida
Siguiendo los planteamientos de Eric Berne, la codependencia cumple con el concepto de guion de vida.
Berne definía el guion como un “plan inconsciente o preconsciente, creado en la infancia, reforzado por los padres y por los acontecimientos posteriores de la vida, con un determinado desenlace final”.
Todos tenemos un “guion de vida”, que se formó como una manera de enfrentar situaciones apremiantes en la niñez, sirviendo al mismo tiempo como una forma de obtener reconocimiento y posición dentro de nuestra familia de origen.
Fue, en muchos casos, la mejor manera que encontramos para lidiar con experiencias difíciles o dolorosas:
- Familias donde alguno de los padres era dependiente del alcohol u otras sustancias.
- Situaciones de maltrato físico o emocional.
- Pérdidas afectivas tempranas.
- Abuso de poder.
- Relaciones marcadas por la inseguridad o el miedo.
La codependencia puede entenderse como un guión de vida debido a que se trata de patrones de comportamiento internalizados desde la infancia temprana —presentes en el estado del yo Niño— y reforzados por las figuras significativas de nuestro entorno —creencias alojadas en el estado del yo Padre.
La simbiosis en las relaciones codependientes
En muchas relaciones codependientes existe un mecanismo subyacente común: la simbiosis. Este término de la biología, hace referencia a una relación donde ambos seres vivos obtienen beneficios mutuos. Existe una simbiosis natural y necesaria, por ejemplo, entre una madre y su bebé. Sin embargo, cuando las circunstancias vitales han sido especialmente difíciles, puede establecerse lo que se conoce como una Simbiosis de Segundo Orden.
Un ejemplo frecuente
Imaginemos una madre profundamente deprimida que encuentra consuelo emocional abrazando a su bebé mientras llora. Ese niño puede crecer sintiéndose responsable del bienestar emocional de su madre, desarrollando de manera temprana un rol que no le corresponde. Con el tiempo, comienzan a aparecer conductas de control, hipervigilancia o sobreadaptación, muy frecuentes en la codependencia.
Cuando el niño tiene que convertirse en adulto
Pensemos ahora en una familia marcada por la violencia. El niño o la niña, aterrado, intenta actuar como un adulto para sentirse seguro. Mientras tanto, una parte profundamente frágil queda atrapada emocionalmente. Su manera de sobrevivir será desarrollar patrones rígidos de comportamiento, asumir responsabilidades precoces y tratar de controlar el entorno.
De esta forma:
- Reprime el miedo.
- Aprende a cuidar de otros.
- Intenta evitar el abandono o la separación.
- Busca sentirse necesario para sostener el vínculo.
La dificultad para diferenciarse del otro
En esencia, la codependencia puede entenderse como un problema de desarrollo incompleto de la identidad.
A la persona le resulta difícil diferenciar:
- Lo que piensa.
- Lo que siente.
- Lo que necesita.
…de lo que piensan, sienten o necesitan las personas con quienes establece relaciones simbióticas.
La persona codependiente puede asumir que el otro siente lo mismo que ella, sorprendiéndose profundamente cuando descubre que no es así. Muchas veces, lo que vivía como intimidad era, en realidad, una fantasía de fusión emocional.
La dificultad para poner límites
Este autoengaño dificulta enormemente el establecimiento de límites saludables. La persona no logra diferenciar claramente dónde termina ella y dónde empieza el otro.
Como consecuencia:
- Tolera situaciones de abuso.
- Reacciona en función de la aprobación externa.
- Necesita sentirse validada.
- Tiene dificultades para separarse de relaciones destructivas.
En el fondo, la persona vive la sensación inconsciente de ser incompleta y busca en el otro aquello que siente que le falta.
Hacia relaciones más conscientes
Comprender la codependencia no implica culpabilizarse.
Muchas veces, estos patrones surgieron como estrategias de supervivencia emocional.
El trabajo terapéutico permite reconocer estos mecanismos, recuperar el contacto con las propias necesidades y construir relaciones más libres, conscientes y equilibradas.
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Bibliografía
- Berne, E. (1961). Transactional Analysis in Psychotherapy: A Systematic Individual and Social Psychiatry. New York: Grove Press.
- Berne, E. (1974). ¿Qué dice usted después de decir hola?: la psicología del destino humano. Barcelona: Grijalbo.
- Noriega, G. (2022). Detección de codependencia y factores asociados: Una perspectiva desde el análisis transaccional. Universidad Autónoma de México.
- Noriega, G.; Ramos, L. (2002). Construcción y validación del instrumento de codependencia (ICOD) para las mujeres mexicanas. Salud Mental, 25(2), 38–48.
- Noriega, G. (2013). El guion de la codependencia en relaciones de pareja: Diagnóstico y tratamiento. Manual Moderno.
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