Nuestra ciudadela interna, de la supervivencia a la autonomía.

Por: Mario Salvador


Nuestra ciudadela interna, de la supervivencia a la autonomía.

Mi cuarto libro, Nuestra Ciudadela Interna, de la supervivencia a la autenticidad, está dedicado a la exploración de como estructuramos nuestra vida interna, particularmente, nuestros mecanismos de defensa para sobrevivir y adaptarnos a lo que fueron ambientes y relaciones adversas.

Está organizado en tres capítulos. El primero dedicado a exponer principios fundamentales que actúan para favorecer la curación de nuestras heridas emocionales y la organización de nuestros sistemas de supervivencia. Se mueve en torno a cómo construimos nuestra identidad psicológica en función de las experiencias relacionales vividas, especialmente como nuestro sentido del yo profundo es corporal y somato-sensorial. Expongo como nuestro sistema nervioso mamífero está organizado para la búsqueda de conexión social y de cómo esta es el requisito para poner en marcha los sistemas de auto-curación de nuestro cerebro-cuerpo.

También abordo otras condiciones para la curación emocional tales como la seguridad relacional y los principios de no violencia en la psicoterapia. Tenemos una capacidad extrema para poder sobrevivir a condiciones atroces, podemos poner nuestra vida emocional y necesidades en hibernación para vivir con muy poco. Al igual que las semillas fósiles, encontradas en Siberia y con 3.000 años de antigüedad, cuando son colocadas en tierra fértil, con luz y cuidados vuelven a germinar, nuestra parte traumatizada que fue desterrada de la consciencia puede volver a la vida y las relaciones cuando nos acercamos a ella con presencia compasiva y curiosidad.

En el capítulo dos abordo el tema central del libro, las defensas psicológicas. Empleo la metáfora de las ciudades o fortificaciones medievales (las alcazabas árabes) para  ilustrar como construimos niveles defensivos que nos protejan de quienes un día fueron vistos como amenazantes. Lo traslado luego a un modelo topográfico de organización de las defensas psicológicas. En el primer nivel coloco aquellas defensas que han sido más dependientes del aprendizaje en las relaciones:

  • Los introyectos como la crítica interna y la culpa.
  • Las máscaras sociales o el yo social.

En este primer nivel, estos mecanismos todavía trabajan para tratar de permanecer en la relación con el otro, aun a costa de inhibir aspectos de nuestra condición natural de ser. Con todo ello, mantienen un grado de fobia al contacto con los demás, se mostrarán con algun temor al rechazo, la desaprobación, el desprecio. Pero luchan por estar en relación y adaptarse a los requerimientos del otro.

En un nivel intermedio coloco defensas mucho más extremas y fóbicas tanto de la relación con los otros humanos como de la propia vulnerabilidad herida. Ya no acuden a una relación a buscar el confortamiento y la nutrición de nuestras necesidades emocionales. Por el contrario, tratan de amputarlas, desterrarlas, ignorarlas … Se trata de las adicciones, las autolesiones, la negación, la desconexión o disociación de nuestras emociones y sensaciones corporales, y, en último lugar, el suicidio como última defensa que se actúa cuando la persona siente que la única manera de acabar con el sufrimiento es acabar con la vida. En el lado interpersonal hablo de la desconfianza extrema, que seguirá percibiendo a los otros como potenciales perpetradores y no dejará que nadie pueda acercarse al dolor emocional, permaneciendo en una condición de soledad perpetua.

El último nivel de la topografía está destinado a nuestras partes traumatizadas: la depresión, el terror, el abandono, la vergüenza …

El modelo expone un enfoque relacional para acercarse a las defensas que habían huido de las relaciones para que permitan acceder a aquello que protegen y mantienen inacabado.

Se expone asimismo como la dimensión de consciencia plena (el mindfulness), o Ser Esencial, es la capacidad de auto-observación amorosa de toda nuestra vida interna. Donde reside la capacidad de auto-curación de nuestro sistema, que puede ahora mirar con amabilidad el propio sufrimiento para escucharlo y que este pueda contar la historia nunca contada.

Por último, dedico un capítulo al sistema de bienestar y la condición de la felicidad. La cura habrá restaurado la conexión interna con nuestro mundo de necesidades y señales para escuchar la llamada de nuestro corazón y poder construir una vida de relaciones saludables y con un sentido de propósito que responda a nuestra condición natural y única como seres humanos.

Mario Salvador

Mario Salvador

Psicólogo y especialista en psicología clínica, es co-director de ALECES, Instituto de Psicoterapia Integradora del Trauma y de Brainspotting España. 36 años de experiencia en la practica de la psicoterapia. Es Formador Internacional en Psicoterapia Integrativa por la IIPA, Analista Transaccional Docente y Supervisor Prov. (EATA-ITAA), Formador y Supervisor en Brainspotting por BTI y clínico en EMDR. Es actual presidente de la Asociación Española de Brainspotting y Vicepresidente de la Asociación Iberoamericana de Psicotrauma (AIBAPT). Co-dirige y es uno de los docentes principales del programa de Psicoterapia Integradora del Trauma Modelo Aleceia del Instituto Aleces. Es docente internacional en Brasil, Italia, Eslovenia, Ecuador, Rumanía, Rusia y Austria. Conferenciante y autor del libro Más Allá del Yo, Encontrar nuestra esencia en la curación del trauma; Ed. Eleftheria, (dic 2016), co-autor de ¿Quién Soy?, de la Disociación a la Integración; Ed. Descleé de Brouwer (2022) y coautor del libro The Power of Brainspotting. Ed. Assanger (2018) y 15 artículos en el área del trauma psicológico.

Categorías:Psicoterapia

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